La ansiedad puede ser debilitante, pero aprender a gestionarla es posible. Cuando se presenta un ataque de ansiedad, tu cuerpo y mente entran en un estado de alerta máxima que puede generar síntomas físicos y emocionales intensos. La clave para superar estos episodios reside en la reeducación del subconsciente, es decir, enseñar a tu mente a responder de manera más calmada y controlada. A continuación, te explicamos tres pasos esenciales que puedes seguir durante un ataque de ansiedad para calmarte y retomar el control.
El primer paso durante un ataque de ansiedad es regular la respiración. Cuando estamos ansiosos, nuestra respiración suele volverse rápida y superficial, lo que aumenta la sensación de pánico. El subconsciente percibe esta respiración acelerada como una señal de peligro, intensificando los síntomas. Para contrarrestarlo, practica la respiración diafragmática:
Este patrón envía señales de calma al cerebro y ayuda a reprogramar tu subconsciente para que asocie una respiración controlada con la relajación, en lugar del pánico.
Durante un ataque de ansiedad, el subconsciente puede estar alimentando pensamientos catastróficos o irracionales. Esto genera un ciclo de miedo que alimenta la ansiedad. Para romper este ciclo, es crucial reencuadrar tus pensamientos.
La reeducación del subconsciente, tal y como la pongo en práctica en mis sesiones con cada uno de mis pacientes, se basa en un enfoque terapéutico poderoso que no solo ayuda a aliviar los ataques de ansiedad, sino que también permite a los pacientes descubrir la raíz de sus problemas emocionales. Este proceso se centra en comprender y modificar las creencias, patrones y bloqueos limitantes que contribuyen a la ansiedad, proporcionando herramientas para prevenir su reaparición. Al abordar la raíz del problema y trabajar en la reprogramación de la mente, los pacientes pueden romper el ciclo de ansiedad y desarrollar una mayor resiliencia emocional.
La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones que percibimos como amenazantes o estresantes. Sin embargo, cuando se vuelve crónica o desproporcionada, puede afectar nuestra calidad de vida. Para saber cómo calmar la ansiedad, es esencial recurrir a herramientas que promuevan la autogestión emocional, como la aceptación, la autocompasión y el autoconocimiento. Estas prácticas no solo te permiten reducir la ansiedad en momentos críticos, sino que también fortalecen tu bienestar a largo plazo.